22 de junio de 2011

Pregunta

Un día cualquiera. Sin motivos. Surge así, de la nada, muy rápido, de repente. Y duele como cuando te dicen que no y esperas un si, como cuando crees que sos vos y finalmente es otro, o como cuando te das cuenta que por mas que busques una vía de escape, tenes que aceptar que te equivocaste, que el culpable sos vos. Duele. Duele tanto que con el tiempo se vuelve crónico. Quizás temporalmente desaparece, pero al mínimo cambio de tiempo, mas calor, menos humedad, lo empezas a notar otra vez. Una cicatriz siempre revela una herida. Aunque tratemos de pensar en otra cosa y hagamos zapping mental, no hay remedio. Ya le abrimos la puerta al invasor. Caballo de Troya. Cazador de sueños. Ouja board.
Explicar lo inexplicable siempre fue una empresa difícil. Mas cuando el objeto de estudio es uno mismo. Falta distancia profesional. Pero sobra tiempo. Y el tiempo puede ser una pesadilla. Por eso muchas veces no podemos dormir. Porque a la noche no estamos en guardia. Por eso, cuidado con las sombras. Se que podemos cerrar los ojos. Podemos imaginar otra realidad. Podemos mentirnos, claro. Pero lo trágico es que siempre sabremos cual es la verdad.

30 de mayo de 2011

Guarda que ahi vienen tus deseos...

Un amigo me dijo el otro día que, cuando era adolecente, quería irse de su casa. Al menos eso era lo que les repetía todo el tiempo a sus pobres padres. Que necesitaba su espacio, que le molestaba compartir el living con su familia, que ya era grande para estar solo. Todos los días utilizaba cualquier excusa para enumerar su larga lista de disgustos que siempre terminaba en un contundente: "en cualquier momento me voy de casa".
Un día su padre, quien por lo general guardaba silencio ante los momentos de queja crónica de su hijo, se paró de su silla, lo miro fijamente a los ojos y le dijo: "basta, me canse, agarras tus cosas y te vas de acá".
Mi amigo quedo absolutamente descolocado con la frase que había escuchado. Por primera vez en su vida, y a pesar de las innumerables quejas de todos los días, nunca había siquiera pensado en que dirección tenía que dar el primer paso, después de cruzar el umbral de la casa de sus padres. Después de unos segundos de silencio, su padre le volvió a decir que se tenía que ir, y él, como era rebelde y no podía quedar tan mal después de meses de levantar la bandera de la independencia, armo rápidamente un miserable bolso y se fue de la casa con los llantos de su madre de fondo. Después se entero que cuando cerró la puerta su padre dijo: "no te preocupes vieja, en dos días vuelve solito". Su padre efectivamente tenía razón: después de un paso efímero por la casa de su tía, volvió a la casa de sus padres sin pena ni gloria y nunca más se quejo, hasta que finalmente un día, muchos años más tarde, se fue para comenzar su propia vida.
Este relato cotidiano nos deja en claro que tenemos que tener mucho cuidado con lo que deseamos. A veces creemos que eso que estamos esperando está a años luz de distancia, entonces lo deseamos casi sin pensar, como quien sueña despierto. Pero ojito, que a veces los deseos nos persiguen muy de cerca, escondiéndose, casi jugando con nosotros hasta que se aparecen a nuestro encuentro con los brazos abiertos. Tratemos de estar preparados para recibirlos. Sobre todo porque somos nosotros quienes los estamos llamando.

3 de febrero de 2011

Suerte

En su curioso y elocuente estudio sobre las cuestiones del azar, el prestigioso antropólogo y matemático Martin Lee Gore realizo durante años una investigación dirigida a definir el significado de lo que comúnmente denominamos suerte.
A tales efectos, expone en su brillante libro "Suerte...depende de donde lo mires" (en ingles "What the hell is luck?") curiosos ejemplos de como el principio de la relatividad general de Einstein, también se aplica en la vida ordinaria, a saber:
- En el siglo II un humilde campesino de la siberia rusa, murió súbitamente después de comprobar que en la entrada de su casa se encontraba una bolsa con 76 kilos de oro. Su mujer utilizo el dinero obtenido de la venta del metal precioso para mudarse a Moscu con el mejor amigo del difunto.
- En el altiplano boliviano, un general de ejercito argentino, hizo retroceder el avance militar español ganando la batalla de Culchitziapo en Agosto de 1824. Después de consagrase con honores en el campo de batalla, su fama de brillante estratega lo hizo viajar a varios lugares del mundo para exponer sus conocimientos militares. En uno de esos viajes, perdió una pierna luego de que un perro rabioso lo mordiera en las calles de Alicante, España.
- Sir John Badfoot, creador del Fútbol, se hizo millonario gracias a ser el inventor del deporte mas famoso del mundo. 30 años despues, su hijo Mauricius murió en una riña originada segundos despues de tirarle un caño a un ex presidiario en medio de un partido de Fútbol en las afueras de Glasgow, Escocia.
- El caso del mendigo Benjamín Bation es curioso. En su Cuzco natal, Benjamín recibe un día 100 dolares de un turista y decide invertir ese dinero en boletos de la lotería. A la semana gana el primer premio. Se compra una casa enorme, en la que no para de recibir visitas femeninas. A los dos años ya tiene 45 hijos y otros tantos juicios. Al tercer año de ganar la lotería, vende todo y se declara en bancarrota. Hoy se lo puede ver en las calles de Cuzco mendigando otra vez.
Los ejemplos son muchisimos, pero queda en claro cual es la linea argumental que nos propone Gore en este camino hacia el significado de la palabra suerte. El cierre del libro es contundente: "Después de escribir este libro, no paro de recibir cartas de millones de pelotudos que me dicen que soy un pobre infeliz, que ellos tienen suerte por esto o aquello...yo a todos les contesto exactamente lo mismo: Espera un poco y vas a ver como te llega la mala, gil". Sobran las palabras.

21 de enero de 2011

Ser o no ser

Local de emblemática cadena de Fast Food hamburgueseril. Cola. Somos varios los compañeros de trabajo que nos apretujamos para clavarnos un Big garompa pampeano, el destacado del mes. Hay que esperar. Me doy media vuelta y pregunto que va a elegir el resto. Por curiosidad, solo para matar el tiempo. Todos se preparan para tragarse un enano entero y un helado de vainilla con salsa de dulce de leche. Bueno, en realidad, casi todos. Una compañera me dice que se va a pedir una ensalada del chef. Le explico que en realidad no hay ningún chef en todo el local, solo adolecentes mal pagos que de comida, saben poco y nada. Además, le digo que se perfectamente que muere por devorarse cualquier combo. Le aclaro que si elige comerse 3 lechugas de mierda, no es por elección, sino mas bien por culpa. Le digo además que cualquier cosa que pueda elegir ahí, incluso una pata de caballo con ketchup y su respectivo postre, no va a modificar su figura. Empiricamente comprobado: una comida no altera la silueta. Intento ser lo mas persuasivo y convincente  posible. Le digo como cierre, que lo importante es ser feliz, no llevar una contabilidad de gramos. Ella se defiende con un débil "Diego, ya llegó el verano..." y se pide una desabrida ensaladita. Mas tarde, masticando el final de una hamburguesa colosal, pienso que en realidad lo saludable, es hacer lo que uno quiere, no lo que uno debe.

10 de enero de 2011

No nos dejemos arrebatar la ñ

La culpa es de los gnomos que nunca quisieron ser ñomos. Culpa tienen la nieve, la niebla, los nietos, los atenienses, el unicornio.
Todos evasores de la eñe.
¡Señoras, señores, compañeros, amados niños! ¡No nos dejemos arrebatar la eñe!
Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración.
Ya nos redujeron hasta la apócope.
Ya nos han traducido el pochocho.
Y como éramos pocos, la abuelita informática ha parido un monstruoso # en lugar de la eñe con su gracioso peluquín, el ~.
¿Quieren decirme qué haremos con nuestros sueños?
¿Entre la fauna en peligro de extinción figuran los ñandúes y los ñacurutuces?
¿En los pagos de Añatuya cómo cantarán Añoranzas?
¿A qué pobre barrigón fajaremos al ñudo?
¿Qué será del Año Nuevo, el tiempo de ñaupa, aquel tapado de armiño y la ñata contra el vidrio?
¿Y cómo graficaremos la más dulce consonante de la lengua guaraní?
"La ortografía también es gente", escribió Fernando Pessoa. Y, como la gente, sufre variadas discriminaciones.
Hay signos y signos, unos blancos, altos y de ojos azules, como la W o la K. Otros, pobres morochos de Hispanoamérica, como la letrita segunda, la eñe, jamás considerada por los monóculos británicos, que está en peligro de pasar al bando de los desocupados después de rendir tantos servicios y no ser precisamente una letra ñoqui.
A barrerla, a borrarla, a sustituirla, dicen los perezosos manipuladores de las maquinitas, sólo porque la ñ da un poco de trabajo. Pereza ideológica, hubiéramos dicho en la década del setenta.
Una letra española es un defecto más de los hispanos, esa raza impura formateada y escaneada también por pereza y comodidad.
Nada de hondureños, salvadoreños, caribeños, panameños. ¡Impronunciables nativos!
Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño, pero menos ñoño de lo que parece.
Algo importante, algo gente, algo alma y lengua, algo no descartable, algo propio y compartido porque así nos canta.
No faltará quien ofrezca soluciones absurdas: escribir con nuestro inolvidable César Bruto, compinche del maestro Oski. Ninios, suenios, otonio.
Fantasía inexplicable que ya fue y preferimos no reanudar, salvo que la Madre Patria retroceda y vuelva a llamarse Hispania.
La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de software.
Luchemos para no añadir más leña a la hoguera dónde se debate nuestro discriminado signo.
Letra es sinónimo de carácter. ¡Avisémoslo al mundo entero por Internet!
La eñe también es gente.

MARÍA ELENA WALSH