3 de febrero de 2011

Suerte

En su curioso y elocuente estudio sobre las cuestiones del azar, el prestigioso antropólogo y matemático Martin Lee Gore realizo durante años una investigación dirigida a definir el significado de lo que comúnmente denominamos suerte.
A tales efectos, expone en su brillante libro "Suerte...depende de donde lo mires" (en ingles "What the hell is luck?") curiosos ejemplos de como el principio de la relatividad general de Einstein, también se aplica en la vida ordinaria, a saber:
- En el siglo II un humilde campesino de la siberia rusa, murió súbitamente después de comprobar que en la entrada de su casa se encontraba una bolsa con 76 kilos de oro. Su mujer utilizo el dinero obtenido de la venta del metal precioso para mudarse a Moscu con el mejor amigo del difunto.
- En el altiplano boliviano, un general de ejercito argentino, hizo retroceder el avance militar español ganando la batalla de Culchitziapo en Agosto de 1824. Después de consagrase con honores en el campo de batalla, su fama de brillante estratega lo hizo viajar a varios lugares del mundo para exponer sus conocimientos militares. En uno de esos viajes, perdió una pierna luego de que un perro rabioso lo mordiera en las calles de Alicante, España.
- Sir John Badfoot, creador del Fútbol, se hizo millonario gracias a ser el inventor del deporte mas famoso del mundo. 30 años despues, su hijo Mauricius murió en una riña originada segundos despues de tirarle un caño a un ex presidiario en medio de un partido de Fútbol en las afueras de Glasgow, Escocia.
- El caso del mendigo Benjamín Bation es curioso. En su Cuzco natal, Benjamín recibe un día 100 dolares de un turista y decide invertir ese dinero en boletos de la lotería. A la semana gana el primer premio. Se compra una casa enorme, en la que no para de recibir visitas femeninas. A los dos años ya tiene 45 hijos y otros tantos juicios. Al tercer año de ganar la lotería, vende todo y se declara en bancarrota. Hoy se lo puede ver en las calles de Cuzco mendigando otra vez.
Los ejemplos son muchisimos, pero queda en claro cual es la linea argumental que nos propone Gore en este camino hacia el significado de la palabra suerte. El cierre del libro es contundente: "Después de escribir este libro, no paro de recibir cartas de millones de pelotudos que me dicen que soy un pobre infeliz, que ellos tienen suerte por esto o aquello...yo a todos les contesto exactamente lo mismo: Espera un poco y vas a ver como te llega la mala, gil". Sobran las palabras.