25 de agosto de 2010

Lejos, cerca...

Hace 3 años viaje por trabajo a Venezuela. Me encontre con un país donde todo giraba en torno a decisiones políticas. Eras Chavista o Anti-Chavista, nada mas. ¿Y si no te interesaba la política? Bueno, te mantenías al margen hasta que alguna desicion política afectara tu vida y vos ahí, decidías de que lado estar.
Muchos colegas me decían por aquel entonces que no soportaban mas vivir en ese contexto, que planeaban irse a otro país. Me contaban de canales de television o radios que no podían seguir mas, de como tenían que cuidarse en las conversaciones con gente que no conocían, del temor por la educación que recibían sus hijos, cada vez mas condicionada políticamente en los programas escolares, de los problemas que tenían algunas personas para salir del país, incluso de vacaciones, de la manipulación de la opinión publica por el aparato propagandista oficial, de la idea de Chavez de perpetuarse en el poder de manera indefinida.
En ese momento sentí que había entre sus realidades y la mía una distancia insalvable.
Ultimamente siento que esa brecha se va acortando peligrosamente.
Me estoy empezando a preocupar.

23 de agosto de 2010

La muerte esta en camino...

"La muerte está siempre en camino, pero el hecho de que no sepamos cuando llega parece suprimir la finitud de la vida. Lo que tanto odiamos es esa precisión terrible. Pero como no sabemos, llegamos a pensar que la vida es un pozo inagotable"

Paul Bowles

20 de agosto de 2010

El fin del mundo

El sol es naranja. Y lo peor es que ya nos estamos acostumbrando. Desde hace dos semanas dejó de lado su amarillo habitual para pasar a un tenue naranja que permite mirarlo fijamente sin causar ningún tipo de daño a nuestros frágiles ojos.
También nos acostumbramos al frío en pleno verano. El ser humano se acostumbra a todo. Hasta a su inminente desaparición.
Los científicos todavía desconocen la causa exacta, pero parece que el sol se está apagando. Lo cierto es que la vida, al menos tal cual la conocemos ahora, esta por extinguirse.
La gente no hace más que hablar de esto, el mundo es un caos. Muchos dicen que se trata del Armagedón, que es la venganza de Dios por todos los pecados del hombre, pero yo no lo creo.
Yo creo que vivimos desde siempre suponiendo que pisábamos terreno firme solo por conocer un par de leyes físicas, un par de cálculos matemáticos y por 2 o 3 artefactos que tenemos dando vueltas por el espacio, pero lo cierto (y nuestra estrella moribunda así nos lo demuestra) es que durante siglos, vivimos inmersos en la más profunda ignorancia cósmica.
Creíamos que éramos inmortales, que la raza humana era algo importante, algo digno de merecer un lugar de privilegio en la historia del universo, pero amigos, lamento decepcionarlos: vamos a ser solo un accidente, un breve chispazo de vida en la inmensidad del espacio-tiempo. Como otros que tal vez fueron, como otros que tal vez serán.
En este momento, mientras sigo mirando al sol desvanecerse, las palabras de ella son un eco que no deja de repetirse en mi cabeza: “La verdad, no sé por qué esperas tanto …”

La verdad amor, es que creía que tenía más tiempo. Creía que yo podía elegir que, cuando, como y donde, cuando en realidad lo único que tenía que hacer era, sencillamente, vivir.

12 de agosto de 2010

Verdades al paso

Estaba parado en un quiosco. Debería ser un repartidor de gaseosas, golosinas o cigarrillos. De espaldas al mostrador, el tipo le gritaba a alguien parado en la vereda de enfrente. Esta persona, estimo otro repartidor de gaseosas, golosinas o cigarrillos, se acerco al cordón de la vereda para escuchar mejor.
"Viste que te dije...lo importante no es llegar, flaco..." decía el supuesto repartidor alejándose del quiosco para acercarse a la calle.
"Llegar, llega cualquiera, lo importante es mantenerse..." gritaba y gesticulaba como si los movimientos ayudaran para que su voz llegue con mayor claridad al otro lado, pasando por el medio de una avenida atestada de autos en hora pico.
Cuando terminé de pasar por el medio de la escena, me di cuenta que las verdades no solo se encuentran en los grandes libros. A veces, sin tanto glamour dialéctico,  se nos presentan tan cerca y tan repentinamente, que nosotros por reflejo, las esquivamos como si un piano nos estuviera por caer en el medio de la cabeza.

6 de agosto de 2010

Dios se cansó de nosotros

Todo amante del cine debe verlo. Dios se cansó de nosotros (God grew tired of us) es un documental muy bien logrado que, lejos de apuntar al golpe bajo,  intenta mostrarle al mundo una realidad que se nos escapa; sin actores taquilleros, pero con personajes reales encantadores, que conmueven mostrandonos simplemente su fuerza de voluntad, su dignidad, sencillez y desnudez ante el lente de una cámara que los retrata como lo que realmente son: seres humanos maravillosos y únicos. Merito del director que fue premiado en el festival de cine de Sundance en 2006 (Mejor documental, premio del jurado y premio del publico)
¿De que se trata la pelicula? Un grupo de africanos refugiados escapan de la guerra en su país de origen (Sudan) y tras un largo periplo donde quedan atrás familias, amigos, hogares, sueños y hasta su propia cultura, llegan a Estados Unidos con la esperanza de reconstruir sus vidas.
Este viaje sin escalas entre dos mundos, entre dos realidades diametralmente opuestas, se convierte en algo tan pesado de llevar, tan difícil de digerir, que día a día va tiñendo de color gris las ilusiones de estos inocentes  y puros africanos.
Y así, arrastrados por la fuerza de la realidad, van descubriendo lo que se siente al dormir en un colchón, subirse a un colectivo para ir a trabajar, comer en una mesa con un plato y un vaso, mirar la television, y asi pasar por todas esas cosas que la mayoria de los occidentales conocemos perfectamente, pero que ellos nunca imaginaron vivir.
Acompañarlos en este viaje vale la pena para entender que el mundo no termina las fronteras de nuestra cotidianidad, para descubrir lo que significa estar lejos, para aprender lo que cuesta conseguir lo que queremos, pero sobre todo, para ser mas humildes y abiertos al prójimo, para dejar a nuestro ego de lado y entender que igualdad no debería ser solo una palabra.

2 de agosto de 2010

Estoy aqui, pero mi mente no.

Mi amigo L, lo escribio hoy.
Creo, imagino, intuyo, casi con seguridad arriesgo que lo hizo en el trabajo. Lo imagino sentado cómodamente en su oficina, después de llegar a horario, de dejar sus cosas en el escritorio, de saludar a sus compañeros de trabajo y buscarse un café, tipeando esa frase.
L trabaja en una importantísima empresa, tiene un muy buen puesto ahí, un buen salario, buenos beneficios, pero sin embargo escribió esa frase.
Esa frase la escribió él pero le pertenece a muchos, a incontable cantidad de empleados en relación de dependencia. Y a mi también, claro.
En algún momento en el pasado trabajamos juntos, uno al lado del otro. Los dos eramos muy reconocidos en ese trabajo, por nuestro sentido del humor (negro), por nuestra inusual forma de mirar el mundo, pero sobre todo (y si...teníamos que ganarnos nuestro salario) porque trabajabamos muy bien.
Siempre me sorprendo por todo lo que se puede lograr en algunos ámbitos, utilizando tan poco porcentaje del total de nuestra capacidad potencial. Y eso mismo, esa trasendencia que se logra a media maquina, es lo que me hace sostener que en muchos ambitos, todo se reduce a carton pintado. Como le decia a L por aquellos años: Es todo una gran mentira.
Es sorprendente que aun conociendo esta verdad, la verdad de la mentira, decidamos seguir girando como un hamster enjaulado en lugar de escapar inmediatamente. Pero parece, dicen, se; que es muy dificil salir del sistema. (Aclaro: lo seguire intentando)
Querido L, al fin de cuentas, tenes toda la razón del mundo: Estoy aquí, pero mi mente no.