Hace 3 años viaje por trabajo a Venezuela. Me encontre con un país donde todo giraba en torno a decisiones políticas. Eras Chavista o Anti-Chavista, nada mas. ¿Y si no te interesaba la política? Bueno, te mantenías al margen hasta que alguna desicion política afectara tu vida y vos ahí, decidías de que lado estar.
Muchos colegas me decían por aquel entonces que no soportaban mas vivir en ese contexto, que planeaban irse a otro país. Me contaban de canales de television o radios que no podían seguir mas, de como tenían que cuidarse en las conversaciones con gente que no conocían, del temor por la educación que recibían sus hijos, cada vez mas condicionada políticamente en los programas escolares, de los problemas que tenían algunas personas para salir del país, incluso de vacaciones, de la manipulación de la opinión publica por el aparato propagandista oficial, de la idea de Chavez de perpetuarse en el poder de manera indefinida.
En ese momento sentí que había entre sus realidades y la mía una distancia insalvable.
Ultimamente siento que esa brecha se va acortando peligrosamente.
Me estoy empezando a preocupar.