Ella no sabia de donde venia exactamente esa comezón. La desagradable sensación la incomodaba y mucho, como un par de zapatos que ya quedan chicos, como la foto 4 x 4 de su desgastado DNI.
Intento por varios medios descifrar el origen de tan molesto síntoma. Hasta pensó incluso en recurrir a una médium, idea descabellada si no se tiene en cuenta que eran ya varios los meses de rascarse sin sentido. Con este panorama cualquier posible solución era recibida con grandes esperanzas, casi como un oasis en el desierto. Las uñas, ya desgastadas por tan agotadora faena, pedían cambio. Sin su ayuda, mitigar el dolor era un suplicio. Entonces repentinamente se dio cuenta. Supo exactamente como frenar ese alud de hormigas que recorría su cuerpo cada vez que adentro suyo algo golpeaba como queriendo salir.
Y ahí, en ese instante, tomo conciencia (y un vaso de agua porque tenia sed) y supo de su sobrepeso. Inmediatamente y de manera instintiva deslizo su mano sobre su vientre tibio deteniéndose en el redondo ombligo. Observó el centro de su cuerpo con total indiferencia y ahí mismo decidió terminar con esa tortura. Introdujo suavemente un dedo, después dos y así fue como tomo confianza, se acostumbro a tan inusual experiencia y comenzó a despedirse de todos sus males. Un libro de cuentos, un chupete, una carta que nunca entrego, 10 australes, una muñeca sin un brazo, un ex-novio, algunas fotos, un llavero y varios objetos mas (que aquí no se detallan para no impacientar al lector) fueron desfilando por esa mágica abertura. Al momento de concluir con ese inventario de objetos no deseados, se incorporo para saberse mas liviana, sin esa carga imperceptible que día a día iba haciendo mas difícil (y pesada) su vida.
De haberlo notado antes lo hubiese evitado, pero no solo la gente engaña y esos desalmados objetos se meten adentro sin pedir permiso. Para colmo nosotros, preocupados por vaya a saber que cosa, dejamos que se hagan parte nuestra. Pero por suerte ella lo supo a tiempo. Arrancarse pedazos de piel para que esto salga a la luz hubiera sido mucho mas cruel, un espectáculo digno de alguna película de cine bizarro. Por eso recompuso su vida con un impecable dominio de su voluntad. Ahora es feliz, todo esta en su lugar y su vida es distinta para siempre...tan distinta que dejó de vivir pensando en todo lo malo que le pesaba adentro, para pensar en vivir todo lo bueno que le espera afuera.
2 comentarios:
DIEGOTE!!! Me alegro que no dejes al talento escapar por la ventana, y regalarnos la oportunidad de tener una puerta para disfrutarlo. PR
Gracias! Como ves hay cosas que no cambian y sigo vendiendo humo....espero poder tener regularidad, veremos que pasa.
Te mando un gran abrazo y espero que nos veamos pronto.
Diego
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