Siempre es la mejor. Con el tiempo te vas dando cuenta que, al margen de cualquier imperfección nunca vuelve a repetirse con la misma intensidad el sentimiento, la magia de esa primera vez. Con el tiempo aprendes a vivir con la repetición y a valorar las aproximaciones. Los años nos van volviendo algo amargos. Y eso que la vida cada tanto nos regala algún momento único e irrepetible para renovar nuestro voto de confianza. Es a cuenta gotas, pero entre rutina y hastío se abre una grieta de luz que nos posee. Tenemos que buscarla y dejar de vivir en nuestros recuerdos. O en nuestros sueños, que es aun mucho peor. Oliveira decía que La Maga nadaba en ríos metafisicos que ella no alcanzaba a comprender, mientras que el, si bien podía describirlos a la perfección, no sabia siquiera como acercarse a la orilla. La acción quizás sea la clave. La voluntad de avanzar debe imponerse al escepticismo que nos da la experiencia. No hay que olvidarse que uno tiene que ser virgen para vivir una primera vez. Siempre.
28 de noviembre de 2010
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